La artesanía principal de Tenancingo y que además lo caracteriza es el rebozo,
ya sea tejido en otate o en telar de pedal; bello por su fino tejido de hilo de algodón y diseños diferentes se coloca como distintivo y joya de Tenancingo. También se elaboran canastos de vara de sauce, Licor de distintos sabores y sillas tejidas con palma, además de los tradicionales mubles coloniales.